No existe una norma fija ni una edad ideal para poner los esquís o la tabla por primera vez a tus hijos, pero si hay unas pautas que debes conocer a la hora de iniciar a los niños en la práctica de los deportes de nieve. En realidad todo debe basarse en el sentido común, la fuerza del niño, su coordinación, una buena supervisión y pedagogía y que, sobre todo, la experiencia sea para ellos como un divertido juego.

ski-lessons-249504_1280

No hay pasión como la que despiertan los deportes de nieve, tanto el esquí como el snowboard. Y compartir esta pasión con nuestra familia es algo difícil de igualar. Superados los primeros años en los que la llegada de los pequeños puede llegar a interferir en parte con la práctica de nuestro deporte favorito, llega el momento de pensar cuándo es el mejor momento para que comiencen a aprender, con todas las dudas y preocupaciones que puede llegar a provocar.

En primer lugar no debemos de agobiarnos. Los niños no tienen por qué pasarlo mal. No van a pasar frío y seguramente el simple contacto con la nieve y la sensación de deslizarse van a hacer que lo pasen estupendamente. Deberemos asegurarnos de vestirles con el equipamiento adecuado, una ropa térmica e impermeable, pero siempre con mesura, ya que no es necesario forrarles como cebollas. Asimismo es muy importante protegerles con crema solar de factor alto, ya que sus pieles son más sensibles a la radiación del sol y colocarles siempre unas buenas gafas de sol. El material duro, a estas edades y dado que aún no sabemos cómo va a resultar el experimento, se puede alquilar o comprar unas tablas básicas.

En cuanto a la edad para iniciar a los niños en la práctica del esquí y snowboard no hay nada fijo, ya que se puede comenzar a enseñarles desde los 3 o 4 años, dependiendo del desarrollo del niño, su fuerza y coordinación. De hecho, hay papás que incluso desde antes optan por colocar unos esquís andadores, que gracias a unas escamas que llevan en las suelas les permiten moverse en un llanito o una ligera pendiente sin vencerse hacia detrás. En lo que sí que habrá que ser inflexibles es en comenzar a enseñarles con las máximas garantías de seguridad.

Si los papás tienen cierto nivel, controlan la situación y conocen ejercicios, pueden probar a enseñar a sus niños en pistas de debutantes y siempre bajo su supervisión. Si no, nuestra recomendación es acudir a las Escuelas de Esquí tituladas. Ellos conocen la pedagogía, la labor a realizar, cuentan con materiales específicos para la enseñanza a estos niveles y, además el contacto con más niños les motivará en el aprendizaje y les hará tomarlo como un juego. Actualmente las Escuelas de Esquí aceptan niños desde cuatro años y ya nada tienen que ver con los antiguos Jardines de Nieve. Desde el primer momento se les enseña a realizar los movimientos de seguridad y frenado en zonas seguras y habilitadas como una gymkana, para en cuanto sepan frenar y girar, pasar a pistas de un nivel superior. En España, muchas escuelas emplean ya estos métodos, aunque el vídeo más claro para ilustrarlo lo hemos encontrado de la Swiss Ski School:

Lo principal en esta toma de contacto con el mundo de la nieve es que disfrute y lo pase bien. No todos los niños aprenderán al mismo ritmo, pero con constancia todos acaban haciendo las cosas bien. Lo que nunca debe hacerse es hacerle ver esto como una obligación, meterle presión y en la medida de lo posible, evitarle días de mala meteorología en estos inicios. Si el niño le coge gusto, su progresión en el aprendizaje será rapidísimo y los mismos padres quedarán asombrados de lo pronto que podrán disfrutar del esquí y el snowboard en familia y por pistas de distinto nivel.

Eso sí, ir con niños a la nieve supone despertarse pronto, tenerles que ayudar a vestirse, a ponerles la crema, a cerrar las botas, a llegar a las pistas con el material… Una serie de pequeños engorros que a la larga compensan compartiendo un deporte y una pasión. Desde Skiback queremos poner nuestro pequeño granito de arena en ayudaros a que el día de esquí sea más cómodo, ya que con nuestro sistema patentado de transporte de material, grandes y pequeños pueden llevar sus tablas de esquí o snowboard sin ningún esfuerzo y con las mayores condiciones de seguridad. ¿A qué esperas para probarlo?

niños_skiback